Carácter internacional de la Revolución Bolchevique


WLADIMIR ABREU. Especial para TP

Miembro del Comité Central del PCV

Para Lenin, la esencia misma de la revolución debía ser internacionalista, y la concebía en dos sentidos. Por una parte, sabía que toda verdadera revolución, que conmueva los cimientos del orden establecido, repercute fuera de las fronteras del país donde se inicia.

La Revolución Francesa, muy estudiada por Lenin, introduce las ideas en el campo revolucionario, de la proyección internacional, los revolucionarios deben llevar la antorcha de la emancipación fuera de sus propios países; esta idea alimentará la lucha continental y europea durante el siglo XIX en hombres como Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, José de San Martín, Garibaldi, Byron y muchos más. Asimismo, la oleada revolucionaria europea nacida en 1848, corrió de un lado a otro del continente, creando en las viejas monarquías absolutistas y la burguesía post Revolución Francesa un terror muy bien fundado a la Revolución Social.

Pero, también, la revolución era internacionalista, pues proclamaba, la superación de las fronteras nacionales y los antagonismos entre los desposeídos del mundo; la futura Revolución Proletaria levantaría el estandarte de Marx y Engels: «Proletarios de todos los países, uníos». Por eso los Bolcheviques, ante la primera Guerra Mundial imperialista, proclamaron la consigna de Jean Jaurès de «guerra a la guerra» y la transformación de la guerra imperialista en guerra civil revolucionaria, porque la sangre de los obreros del mundo no debe ser vertida en función de los intereses burgueses por el reparto del mundo.

Visión estratégica

Lenin ya veía en los años de 1915-1916, el empantanamiento de la guerra y que la propia Rusia zarista sería la primera potencia imperialista en colapsar en esta crisis del capitalismo mundial, sería el eslabón más débil en el sistema que explotaría.

En abril de 1917, en Petrogrado, alerta sobre la intención del gobierno provisional de mantener a Rusia en la guerra, demuestra el carácter burgués del gobierno provisional y por lo tanto que este gobierno continuaría con la misma política internacional del anterior régimen zarista, burgués y absolutista.

Lenin combate al gabinete Kerensky, continuador del guerrerismo zarista, combate a los defensistas revolucionarios, a los patrioteros que le hacen el juego a las potencias imperialistas; los bolcheviques lanzan una campaña demostrando los intereses de las burguesías europeas con la guerra imperialista, se impulsan las confraternizaciones entre los soldados de los ejércitos rusos, alemanes y sus aliados en la línea del frente oriental, se reparten octavillas en los campos de prisioneros de guerra denunciando la guerra imperialista. Durante la segunda mitad de 1917 los bolcheviques piensan seriamente que el fin de la guerra imperialista puede ser el comienzo de una oleada revolucionaria que pueda derrocar el capital en Europa y consolidar un conjunto de gobiernos obreros, vanguardia de la Revolución Mundial.

Las expectativas eran reales, los levantamientos de tropas cansadas de la guerra, los motines y huelgas se extendieron desde las islas británicas hasta Rusia, de Finlandia a los Balcanes, el levantamiento revolucionario en Europa ocurrió, pero fue aplastado y, en parte, el hecho de que las burguesías europeas dedicaran esfuerzos a controlar la subversión interna, ayudó a la supervivencia en los momentos iniciales de la Rusia Soviética.

https://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2982/13

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s