Inicio de una nueva Era de la humanidad


El poder obrero-campesino y popular abre cauces hacia el comunismo

 

Tribuna Popular/CEM.- El término «revolución», se use en sentido lato o en sentido estricto, denota siempre cambio, transformación, movimiento, avance.

Sin embargo, los comunistas estamos obligados a evitar confusiones en el uso de este término, pues aunque en general el sustantivo «revolución» sirve para caracterizar una situación de cambio profundo y más o menos rápido en un momento histórico determinado, no siempre se refiere a un salto cualitativo en la formación económica predominante, y mucho menos implica la toma del poder por la clase obrera. En este último caso, resulta correcto e imprescindible agregar el adjetivo «socialista».

Hace cien años la clase obrera de Rusia, guiada por su vanguardia, el Partido Comunista, en alianza con el campesinado y otras capas interesadas en la liberación social, tomó el poder y realizó una auténtica revolución socialista, en el más estricto sentido materialista histórico de la palabra, porque inauguró la Era de transición histórica al socialismo como primer peldaño hacia el fin definitivo de la sociedad dividida en clases: el comunismo.

Por eso, esa revolución socialista de octubre de 1917, la Revolución Bolchevique, no sólo es un hecho histórico de por sí importante, sino una lección cuyo estudio, análisis y compresión puede ofrecer a la clase obrera mundial importantes enseñanzas que hoy siguen vigentes, pues todavía transitamos la misma formación socio-económica contra la que ella se levantó, y vivimos la misma Era histórica por ella inaugurada.

 

HACIA EL TRIUNFO BOLCHEVIQUE

Para entender los acontecimientos que desembocaron en el triunfo proletario, no se puede obviar el marco de la Primera Guerra Mundial, el rechazo general del pueblo ruso contra la guerra, y la posición de principio del Partido Bolchevique en cuanto a la caracterización de ese conflicto como una guerra inter-imperialista en la que los pueblos no debían participar. Fue decisiva la consigna bolchevique que llamaba a las tropas, pueblo en armas al fin, a apuntar contra su propia burguesía y no contra sus hermanos de clase de otras nacionalidades.

Estas condiciones se sumaron al malestar por hambre, represión política y atraso general en que la monarquía medieval de los zares mantenía a Rusia. Todo ello condujo a inicios del año 1917 a numerosas huelgas, manifestaciones y movilizaciones obreras y campesinas, que llevaron al fin de la monarquía en febrero.

A lo largo de ese año, a medida que se debilitaba el Gobierno provisional defensor de los intereses de la burguesía y los terratenientes, que había surgido tras la caída del zarismo, se iban fortaleciendo los Soviets, gérmenes del futuro poder obrero y popular, en los que la influencia bolchevique era cada vez mayor.

La situación de «dualidad de poderes» planteada entre el Gobierno provisional y los Soviets, se iba agudizando a la vista de todos. Pero sólo quienes, como V.I. Lenin, comprendieron el carácter de clase de esa confrontación a la luz del marxismo, supieron ver más allá de las incidencias superficiales y tuvieron la claridad para trazar un plan capaz de resolver la situación en favor del pueblo. A esto se debe el declive de los mencheviques y otros socialreformistas, y el crecimiento del prestigio y la influencia de los bolcheviques.

Lenin, desde el exilio, orientaba a los bolcheviques a rechazar tanto al zarismo como al Gobierno provisional, al que caracterizaba como enemigo de los genuinos intereses del proletariado y el campesinado, y encauzaba la preparación para pasar de la revolución democrático-burguesa a la revolución socialista. Estas orientaciones, inicialmente plasmadas en cartas y artículos, fueron condensadas por el propio Lenin en las llamadas «Tesis de abril» a su regreso a Rusia en ese mes.

La acumulación de fuerzas del proletariado y de su partido, sumada a la creciente presión de las masas, aceleraron el desgaste del Gobierno provisional, que trató de renovarse en julio tras una insurrección popular fallida cuya derrota resultó en la persecución de los bolcheviques y un nuevo exilio de Lenin. Los bolcheviques se encontraron por varias semanas en una posición de semi-legalidad, y debieron combinar tácticas conspirativas clandestinas con actividades abiertas, gracias a lo cual lograron preservar sus propias fuerzas sin perder su presencia e influencia en las masas.

En agosto, los bolcheviques tuvieron un papel decisivo en la derrota de un alzamiento militar de derecha, lo que obligó al Gobierno a cesar en su persecución contra los bolcheviques, y a permitir el retorno de Lenin. Desde entonces, el Partido Bolchevique, que ya contaba con 240 mil militantes, vio engrosar sus filas con dirigentes y militantes del menchevismo y de otros partidos socialreformistas en declive.

Así, los bolcheviques obtuvieron desde principios de septiembre la mayoría en el Soviet de Petrogrado y en docenas de otros Soviets en todo el país, a la vez que consolidaron su influencia entre los milicianos de la Guardia Roja. Con esto, más el agravamiento de la crisis económica, social y política, quedaba prácticamente echada la suerte del Gobierno provisional. Lenin, con su acostumbrada agudeza, caracterizó entonces la situación como «madura» para la carga final contra el gobierno burgués, e identificó la ocasión propicia para ello: la noche del 24 al 25 de octubre.

 

LECCIONES VIGENTES

Lo demás es parte de una historia conocida, pero que hay que seguir orgullosamente contando y estudiando, porque nos enseñó a los proletarios, y a la burguesía también, que sí es posible un mundo mejor, y que el ejercicio del poder bajo los preceptos del marxismo-leninismo, redunda en auténtico desarrollo para los pueblos, abriendo cauce, como decía Marx, a la verdadera historia humana: el comunismo.

Porque hablar de la Revolución Bolchevique es hablar de su principal arquitecto, Lenin, y del partido «de nuevo tipo» que, bajo sus directrices, fue surgiendo a partir de 1903 tras el II Congreso del antiguo POSDR, con rasgos característicos esenciales como el centralismo-democrático, y con el establecimiento de la dictadura del proletariado como objetivo estratégico tras la toma del poder.

Es este partido, con un diseño coherente de táctica y estrategia revolucionaria afincado en el marxismo, el que, menos de 15 años más tarde, llegó a ser el instrumento capaz de llevar al proletariado a la victoria, y el que, desde 1919, adoptó el nombre de Partido Comunista y se convirtió en el modelo para las genuinas organizaciones de vanguardia de los pueblos trabajadores de todo el mundo.

Hablar de la Revolución Bolchevique es hablar también del surgimiento de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), formalmente constituida en 1922, que sería a la postre el ejemplo más luminoso de construcción del Estado obrero y de la hermandad entre los pueblos, y que llegó a convertirse en la vanguardia del desarrollo social, científico, cultural y económico de la humanidad.

Hablar de la Revolución Bolchevique, del Partido Comunista y de la URSS, es hablar de la fuerza decisiva a la que todos los pueblos del mundo le deben, entre otras cosas, el haber derrotado al flagelo del nazi-fascismo, y haber salvaguardado a la humanidad de la barbarie.

Por eso, por sus logros y enseñanzas, la Revolución Bolchevique, con todo lo que ella implica, es un episodio incómodo para la burguesía, y hasta para ciertos izquierdistas que han hecho de los ataques contra la URSS la máscara tras la que esconden su odio al leninismo y en general su anticomunismo.

 

 

https://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2986/14

 

 

RECOMENDACIONES WEB

 

Informe político del CC al 17º Congreso del Partido Comunista de la Federación de Rusia

http://cprf.ru/2017/06/informe-politico-del-comite-central-al-%D1%85vii-congreso-del-pcfr/#more-1523

 

Declaración del CC del Partido Comunista de Grecia (KKE) sobre el 100º Aniversario de la Gran Revolución Socialista de Octubre

http://es.kke.gr/es/articles/Declaracion-del-Comite-Central-del-KKE-sobre-el-100-aniversario-de-la-Gran-Revolucion-Socialista-de-Octubre/

 

Resolución del CC del Partido Comunista Portugués (PCP) «Centenario de la Revolución de Octubre – Socialismo: exigencia actual y del futuro»

http://www.pcp.pt/1917-2017-centenario-da-revolucao-de-outubro-socialismo-exigencia-da-actualidade-do-futuro

 

Tesis del CC del Partido Comunista de México (PCM) sobre el Centenario de la Gran Revolución Socialista de Octubre

http://www.comunistas-mexicanos.org/partido-comunista-de-mexico/2164-viva-la-gran-revolucion-socialista-de-octubre

 

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