Conquista y colonización en EEUU


ENRIQUE GARCÍA ROJAS. Especial para TP

Profesor de Literatura

 

El componente principal del proceso de ocupación y dominio de Norteamérica fue anglosajón, aunque tuvo matices diversos. Desde mediados del siglo XVI, hubo varios intentos de establecimiento de españoles, franceses e ingleses en diversos puntos de la costa este, pero todos fueron abandonados al poco tiempo.

La primera colonia inglesa permanente fue Jamestown, en el actual estado de Virginia, en 1607, lugar al que llegaron en oleadas sucesivas unos 6 mil habitantes hasta 1624. El propósito principal de los ambiciosos colonos ingleses fue la búsqueda de metales preciosos, sin preocuparse por formar tejido social entre sus pobladores. Las guerras con los indios, el hambre, las enfermedades y los conflictos internos fueron diezmando la población hasta quedar reducida a menos de 3 mil habitantes en 1624.

Se calcula que a la llegada de los europeos había en lo que hoy es EEUU cerca de 12 millones de indígenas; para 1900, quedaban apenas 273 mil, el más sostenido genocidio de su historia. Desde el inicio y hasta mediados del siglo XIX, la política oficial estadounidense fue el desplazamiento forzoso de las comunidades indígenas de sus tierras, lo que dio lugar a auténticas masacres de indígenas a manos de los colonos con apoyo del ejército y las autoridades.

Esta política fue sustituida hacia fines de siglo por la solución al «problema indio», que consistía en encerrar a las comunidades indígenas en campos de concentración llamados «reservaciones», para lo cual se destinaron tierras áridas e inhóspitas. Pero incluso entonces continuó la invasión de las tierras de los indígenas y la destrucción de sus medios de vida; sólo en 1878 se mataron 5 millones de búfalos. Los indígenas pasaron luego a ser mantenidos por las provisiones del gobierno y por asignaciones anuales en dinero.

 

Exterminio sistemático

Otros enemigos que diezmaron a la población originaria fueron las enfermedades introducidas por los europeos, como la viruela, el sarampión, la tosferina, la difteria, el tifus, la peste bubónica, el cólera y la fiebre escarlata, que en algunos casos arrasaron pueblos enteros. Asimismo, existen algunos ejemplos de guerra biológica contra indígenas, como el caso de la infame actuación del coronel británico Henry Bouquet en 1763 en Fort Pitt, la actual ciudad de Pittsburgh, quien, con conocimiento y aprobación de su superior, el general Jeffrey Amherst, distribuyó mantas infectadas con viruela a los indígenas, a fin de «extirpar o eliminar esas alimañas», según sus propias palabras.

En la actualidad, la política gubernamental estimula a las corporaciones a realizar labores de extracción minera y petrolera. Se estima que el 80% del uranio que se extrae en EEUU proviene de minas situadas en territorios indígenas. Para los trabajos peligrosos, las corporaciones contratan mano de obra barata entre los indígenas.

De manera que continúa el genocidio. En EEUU, como en general en todos los países americanos, los indígenas fueron considerados una raza inferior, y desde la llegada de los colonizadores hasta hoy, la historia ha sido de persecución, despojo y exterminio.

 

 

https://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2989/14

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s