Estanflación y velocidad del dinero


Tribuna Popular.- Como explicamos en la edición anterior de TP, el sistema monetario venezolano ha venido mostrando un curioso comportamiento en los dos últimos años, que se expresa, entre otros fenómenos, en la escasez de efectivo, y cuyo origen debe ser buscado en la situación de «estanflación», es decir estancamiento económico combinado con alta inflación, en que nos encontramos desde 2013.

La estanflación se fue agravando a medida que el estancamiento se convirtió en recesión (más de dos trimestres consecutivos de contracción económica) en 2014, y luego en la depresión (cadena de trimestres de recesión profunda) en que nos encontramos desde 2015. Por último, desde 2016 la alta inflación crónica se ha convertido en hiperinflación, con lo que la economía venezolana alcanzó su actual estado de desquiciamiento.

Debería ser inusual la combinación de contracción económica con alta inflación: por un lado, las crisis económicas van generalmente acompañadas de caídas en los índices de precios, y por el otro los aumentos inflacionarios suelen ser síntomas de expansión económica. Pero, debido a los desarreglos estructurales históricos de la economía venezolana, la alta inflación crónica ha sido desde hace décadas una constante en nuestro país, tanto en crisis como en bonanza; y a su vez, las crisis y bonanzas han tenido mucho más que ver con los vaivenes del mercado petrolero mundial que con el estado de la economía real del país. Así se fueron sentando las bases para que el comportamiento estanflacionario se hiciera usual en Venezuela.

 

Los préstamos interbancarios

Otro fenómeno que se deriva de la estanflación es el colapso de los préstamos interbancarios de corto plazo (las llamadas «operaciones overnight»). Generalmente, los bancos recurren a estas operaciones cuando tienen una necesidad puntual de liquidez para satisfacer los requerimientos de sus clientes; pero, en condiciones de abundante liquidez general, o de escasa actividad económica de los clientes bancarios, esa necesidad resulta menos frecuente y apremiante.

Una caída sensible y sostenida del volumen de los préstamos overnight puede indicar o bien que se ha producido un incremento marcado de la liquidez en el país, y por lo tanto de las reservas excedentarias de los bancos, o bien que ha habido una grave reducción del monto de las operaciones de los clientes bancarios, y por lo tanto de sus requerimientos de dinero a las instituciones financieras. O, en el caso actual de la estanflacionaria Venezuela, que ambas cosas están ocurriendo simultáneamente: un crecimiento explosivo de la liquidez asociado a la inflación, y una caída dramática de la actividad económica general como efecto de la depresión.

Hasta el inicio de la actual estanflación, era rarísimo que transcurriera más de un día sin alguna actividad en el mercado overnight; desde fines de 2016, en cambio, se ha hecho común que pasen semanas enteras sin operación alguna de préstamo interbancario.

Así se explica que el nivel medio mensual del volumen de las operaciones overnight como porcentaje del volumen de la masa monetaria M2, se haya reducido dramáticamente a menos de una diezmilésima parte de lo que era hace diez años, según se muestra en el gráfico. Y esto puede ser un indicador de que la velocidad de circulación del dinero está llegando a mínimos históricos.

 

 

https://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2993/11

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s