¡A construir sindicalismo clasista!


MARIANO VIVANCOS. Especial para TP

Militante del PCV en Mérida

 

La debilidad del movimiento sindical clasista se debe entre otras causas a factores estructurales de la actual economía, como el aumento del número de pequeñas empresas sin presencia sindical; el crecimiento del desempleo; la externalización de servicios (tercerización) a otras empresas más pequeñas, que atomiza y desregula la fuerza laboral; la privatización de empresas públicas con despidos y tercerización de empleos; y el crecimiento de la «economía informal», que dificulta la organización colectiva y perjudica las condiciones sociales y laborales de los trabajadores.

También influye el desprestigio de los sindicatos burocratizados y patronales, que reducen sus reivindicaciones a lo económico, dentro de los límites del capitalismo, convirtiéndose en agentes del sistema. Otro elemento dañino son los «sindicatos de centro de trabajo» que, desvinculados del resto de la clase trabajadora, se concentran en las reivindicaciones de los trabajadores de una empresa o institución.

Si añadimos la carencia de planteamientos y principios consecuentes, la debilidad conceptual y programática de muchos dirigentes y organizaciones sindicales, resulta comprensible que, a pesar de sus luchas heroicas, los trabajadores de la ciudad y del campo no logren mantener y extender sus conquistas.

Por eso, resulta necesario un movimiento sindical de clase organizado con fines propios, para la toma de conciencia, de compromiso social y político, para defender los intereses colectivos populares, y para promover el avance hacia la construcción de una sociedad justa y equitativa.

Tareas del sindicalismo clasista

El sindicalismo clasista debe dar un paso hacia la construcción de confederaciones de alcance nacional, que faciliten la sindicalización en la pequeña y mediana empresa, que se comprometan para arrancar conquistas a la burguesía y obligarla a aplicar una legislación más progresiva y adaptada a las necesidades de la clase trabajadora.

Sus organismos de dirección deben ser elegidos por los congresos de trabajadores, y deben quedar bajo control de éstos. Todos los trabajadores deben conocer los problemas que se planteen y discutirlos ampliamente, a fin de participar en las decisiones sobre la estructura, funcionamiento y orientación de sus organizaciones.

La fuerza de la clase trabajadora reside en su grado de cohesión y unidad en la lucha. La independencia de las organizaciones sindicales, de las que forman parte trabajadores de diversas opiniones políticas, filosóficas y religiosas, es necesaria, pero sin negar el papel de los partidos obreros.

En la perspectiva de defensa de sus intereses de clase, los trabajadores deben permanecer unidos, para hacer que la democracia política se convierta en democracia social y económica, sin la cual las libertades serán sólo formales.

Las organizaciones sindicales clasistas deben dirigir el ejercicio concreto de esas libertades, para hacerlas reales. Porque el auténtico derecho a la libertad sindical se consigue arrebatándoselo a los capitalistas; el derecho de huelga se conquista haciendo huelgas; el derecho de reunión, reuniéndose; el derecho de asociación, asociándose. Sólo la acción consecuente y organizada de la clase trabajadora puede acabar imponiendo los derechos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s