A 100 años de la III Internacional: ¡Comunismo es libertad!


Partido Comunista Paraguayo | @partidocomunistaparaguayo

 

«Ha comenzado una nueva época en la historia universal.

La humanidad se sacude de la última forma de esclavitud: la esclavitud capitalista, o sea, la esclavitud asalariada.

Al liberarse de la esclavitud, la humanidad adquiere por vez primera la verdadera libertad».

Vladimir I. Lenin, La Tercera Internacional y su lugar en la historia (mayo de 1919)

Hace 100 años, el 2 de marzo de 1919 se iniciaba en Moscú, el I Congreso de la Internacional Comunista. De ese momento a esta parte, el mundo ha cambiado bastante. Vivimos tiempos de altísimos niveles de disgregación social, de dificultades de relacionamiento entre las personas y de agudización de la violencia y la lucha de clases. Tiempos, en que el nunca antes visto desarrollo tecnológico y científico es capaz de generar alimentos para toda la humanidad pero a su vez es capaz de destruirla, ya que se organiza en función a los intereses del capital. Es por ello que hacemos nuestras las palabras de Lenin, cuando decimos que solamente sacudiéndonos de la esclavitud capitalista, seremos verdaderamente libres.

Desde el Partido Comunista Paraguayo honramos y valoramos los esfuerzos de proletarias y proletarios de todo el mundo en constituir una expresión material de unidad con perspectiva de poder, como lo fue la Internacional Comunista. Prueba de esto, fueron las 21 condiciones para ser parte de la organización, que se establecieron en el II Congreso en julio de 1920. Entre ellas se encontraban la necesidad de romper con la socialdemocracia, de construir poder desde y con el proletariado, organizando al pueblo trabajador en los sindicatos, cooperativas, comités de empresa, consejos obreros, etc., y defender el derecho de los pueblos frente al imperialismo colonial.

Los monopolios imperialistas, expresión del altísimo grado de concentración de los mercados, han crecido exponencialmente, desde 1919 a esta parte. Hace casi 152 años, Marx logró identificar la tendencia del capital a la concentración y centralización, tendencias que hoy pueden apreciarse mucho mejor que cuando Lenin describía la fase imperialista del capitalismo.

Sin embargo, la articulación e integración de la clase obrera y de sus partidos comunistas y obreros, ha tenido reveses, tanto porque el capitalismo ha perfeccionado sus aparatos de control y dominación cultural, así como por errores dentro del propio movimiento comunista internacional. De modo que, resulta central abordar el problema del internacionalismo proletario y la elaboración de una estrategia revolucionaria multilineal que, por su contenido general sea internacional y por sus particularidades y formas sea nacional.

Es sumamente importante entender que la tarea no es sólo “organizar” a los y las trabajadoras.

El proletariado y el campesinado pobre, así como el conjunto mayoritario de la sociedad, están organizados por los monopolios, por las patronales, por el capital. La tarea es disputar esa organización, destruir esa dura envoltura alienante que organiza –en clave de competencia entre proletarios– a las mayorías trabajadoras para generar una nueva forma organizativa, superadora de la que genera explotación humana, para así desarrollar el plan para el poder obrero, campesino y popular.

La actual crisis del modo de producción capitalista ha llegado a grados de parasitismo y degradación cultural, que ponen en peligro la existencia de la especie humana, atendiendo la agudización de las crisis energética, climática, alimentaria que, conjugadas con las crisis financiera, económica, militar, hacen síntesis en la crisis civilizatoria de la burguesía que hoy ha mutado hacia formas predominantemente lumpenburguesas.

Por este motivo insistimos que esta crisis nos interpela a las y los comunistas. Esta crisis exige responsabilidad y toma de partido de las y los comunistas, para sacar lecciones y aplicar planes superadores concentrados en recuperar nuestra concepción de mundo, nuestra concepción de sociedad sin explotadores ni explotados, dando elementos que generen identidad en las masas,
motiven su creatividad para enriquecer la estrategia revolucionaria.

Entonces, luchar por la liberación nacional y el socialismo en estos tiempos, implica fortalecer nuestras organizaciones con múltiples capacidades de desempeño en todos los terrenos de lucha. La búsqueda de unidad de los Partidos Comunistas y obreros, en el marco de una estrategia revolucionaria común y multilineal a escala mundial, es el gran desafío para derrocar al capitalismo y construir la paz. Y, así, finalmente lograr la verdadera libertad.

¡Viva la Internacional Comunista!

¡Viva el internacionalismo proletario!

¡Socialismo es vida, pan y paz!

 

Secretaría de Relacionales Internacionales

Partido Comunista Paraguayo

2 de marzo de 2019.

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