Internacional

Balotaje en Chile: La dicotomía entre el fascismo o las transformaciones sociales


17-12-2021. (Karen Medina Eguiluz*) Los resultados de las recientes elecciones efectuadas el 21 de noviembre en Chile sin duda nos plantean un escenario político complejo, donde la dicotomía es o avanzar con las transformaciones sociales y terminar con tantos privilegios y desigualdad, o permitir la instalación del fascismo en el gobierno. El contexto es preocupante para todo el mundo progresista, pero sobretodo una amenaza para las esperanzas del pueblo de Chile en la nueva Constitución, considerando un resultado donde en primera vuelta la ultraderecha queda arriba del candidato de Apruebo Dignidad, con el 28.7% para José Kast1, y un 26,2% para mientras Gabriel Boric. Es obvio que la derecha logra recuperarse del gran golpe que les significó el triunfo del plebiscito en favor de la nueva Constitución, con un arrasador 78% por la opción Apruebo, y el 77% por la opción Convención Constituyente. Las y los progresistas y demócratas no previeron que – en un país donde el voto aún es voluntario – esta vez no contarían con la votación arrolladora del movimiento social que estuvo detrás del estallido y del plebiscito constituyente. ¿Por qué cambió tanto el escenario político en estos meses en Chile?

Cierre de campaña de Gabriel Boric en Santiago de Chile

La alta abstención de un 54% puede explicarse en una campaña que no logró acercarse al “voto del Apruebo”, esta vez no logrando vincular el discurso de la importancia de respaldar colectivamente un proceso que no terminaba en la Convención Constituyente2, porque necesita de un Gobierno que acompañe y colabore con el proceso, lo que es clave para su éxito. De muestra un botón: la tarea de los 155 convencionales ha sido boicoteada por el actual Gobierno de Piñera – desde julio se adeudan los sueldos de los asesores – gestión en manos de la Secretaría de la Presidencia, quedando en evidencia su absoluto desinterés con la iniciativa. Ni siquiera en principio tenían lugar donde sesionar. Por su parte, la propia prensa hegemónica ha jugado su rol también, apostando al desgaste del proceso constituyente, invisibilizando su avance y logros e instalando una visión crítica de la ciudadanía en torno a polémicas y acontecimientos coyunturales. A ello se debe sumar el rol de los 34 convencionales de derecha que juegan un rol de desprestigio permanente, quienes – a pesar de ser minoría, obtienen una evidente “tribuna” de los medios del establishment3.

Y en ese escenario, la distancia discursiva de la campaña presidencial y parlamentaria con las demandas del estallido se reflejó en numerosos aspectos, partiendo por los spots y merchandise de campaña, hasta la falta de incorporación del mundo social a la misma. Si bien su programa se plantea transformaciones fundamentales para las grandes mayorías postergadas, como por ejemplo el fin de las AFP para garantizar el derecho a pensiones dignas para las y los adultos mayores, y terminar con el negociado de los privados, su relato no entusiasmó a miles de votantes jóvenes que protagonizaron el estallido social, y que levantaba esas demandas. Como resultado, la abstención deja arriba a Kast por un poco más de dos puntos, y un Congreso de equilibrios, con una derecha aún más conservadora fuertemente representada, dispuesta a todo por frenar el proceso de cambios que implicará la nueva Constitución4.

Porque el candidato de la ultraderecha representa justamente anular el avance en favor de las transformaciones. Cuando Kast habla sobre “futuro” está proponiendo un proyecto de sociedad que retrocede y niega cualquier nuevo avance en favor de la humanidad. Niega los derechos reproductivos de género, es más, propone eliminar el Ministerio de la Mujer. Kast rechaza la integración y es evidente su odio al migrante (pobre), a quienes propone frenar con una zanja. Además desconoce el derecho a justicia y reparación para víctimas de violaciones a los derechos humanos; no es de su interés tener una política ante el cambio climático, porque no cree en él; sus asesores han señalado que el derecho a la vivienda no procede; además de insistir en mantener el sistema privado de pensiones de las AFP, con el negociado que existe detrás, a consecuencia de millones de adultos mayores viviendo en la miseria. Las conquistas sociales más importantes del último siglo son amenazadas por el programa de Kast, que cuenta con todo el poder económico de su lado.

La guerra sucia de la ultraderecha contra Gabriel Boric a través de los fake news es otro factor. Sin ningún pudor su estrategia se ha centrado en la campaña de desprestigio y afirmaciones infundadas sobre un supuesto cuadro de adicción de Gabriel Boric que “lo incapacitaría para gobernar”, y ha sostenido que la legalización del aborto se traduce en mayor mortalidad materna. Al igual que Trump y Bolsonaro, desacreditar permanentemente y con noticias falsas a diario ha sido parte de la estrategia del fascismo. Este proceder deshonesto cuenta – lamentablemente – con la complicidad de los grandes medios de comunicación del oligopolio – quienes no trepidan en difundir estas noticias sin confirmar su veracidad, ni menos permitir el derecho a réplica de los afectados.

Esa campaña de mentiras se complementa con el discurso del terror y odio que ha caracterizado a Kast y que deja evidencia su postura fascista frente al mundo, con un exacerbado discurso anticomunista que repite en cada oportunidad que tiene el micrófono. Su lógica apunta a agudizar las contradicciones, claro que en contra de la movilización social, a favor del ‘orden’, y de la dominación y la violencia del Estado, desprestigiando la movilización social, tensionando así las contradicciones de los procesos sociales, identificando a arbitrariamente a los opositores movilizados como responsables del ‘terrorismo y caos’ con el que dice terminar amenazando cualquier nuevo intento de transformación, que a su vez sería sinónimo de caos y violencia. En su programa el candidato fascista propone clausurar el Museo de la Memoria y el Instituto de Derechos Humanos, y retirar a Chile de la Comisión Internacional de DDHH. Y al igual que lo hizo el Pinochet, pretende facultar al Presidente de la República para arrestar personas en lugares que no sean cárceles, como en los tiempos de la dictadura chilena, donde la CNI y la DINA5 encarcelaban, torturaban y desaparecían a miles de personas.

La unidad de un amplio sector de la oposición – que ha aportado incluso a fortalecer el programa de gobierno – es estratégica para estos días. A la adhesión de los excandidatos presidenciales Yasna Provoste y Marco Enríquez Ominami, son centenares las organizaciones sociales y de trabajadores que han llamado a votar por Boric este 19 de diciembre. Lo mismo importantes colegios profesionales, estudiantes secundarios y universitarios, ambientalistas, escritores, músicos, deportistas, víctimas oculares del estallido social – como los emblemáticos Gustavo Gatica y Fabiola Campillai6, quien resultó senadora electa. Todas y todos en el mundo democrático y popular han manifestado su abierto respaldo al candidato de AD. Hasta la propia expresidenta Michelle Bachelet, quien en un video hizo público su simpatía por el avance del proceso constituyente, y su voto a favor de Gabriel Boric.

Este domingo 19 la participación debe ganarle al miedo y la abstención. La movilización de todas y todos quienes aspiran un país con transformaciones sociales en favor de las grandes mayorías, y de quienes se manifestaron del lado del triunfo del Apruebo en el plebiscito del 2020, serán claves para derrotar el fascismo, como también para seguir avanzando en la agenda de transformaciones que tanto necesita Chile.-

1 Kast es fundador del Partido Repúblicano en Chile, un movimiento de extrema derecha y de ideas u que ha generado lazos con Vox en España, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, y el propio ex mandatario de EEUU, Donald Trump. Es defensor de las ideas más conservadoras y religiosas encarnadas en una ultraderecha que se basa en un discurso antimigración, homofóbico, defensor de la “paz y el orden” a costa de implementar incluso las mismas prácticas represivas y silenciadoras del período de la dictadura de Pinochet.

2 La Convención en su trabajo interno de redacción de la Nueva Constitución, con poco respaldo de las organizaciones sociales que han dejado de lado – es de esperar solo por ahora – los cabildos y asambleas ciudadanas que también fueron parte del despertar de Chile en octubre del 2019.

3 Una de las demandas del Colegio de Periodistas de Chile es justamente una nueva Constitución que garantice el derecho humano a la información y expresión, además de una mejora laboral para las y los periodistas, a través de un sistema de comunicación de subsidio democrático, amplio y plural, permitiendo la subsistencia real de publicaciones independientes y alternativas, permitiendo enfrentar el discurso de los grupos de poder económicos detrás de la prensa hegemónica, propuesta que recoge Gabriel Boric en su programa a través de una Ley de Medios.

4 El próximo Congreso será de equilibrios y obligará a cualquiera que triunfe este domingo. La ultraderecha creció ostensiblemente eligiendo 14 diputados que se suman a los de la UDI y RN. También es un mérito el avance del pacto Apruebo Dignidad con un total de 20 diputados. Disminuyen los legislativos de la ex Concertación, mientras que por primera vez se aprecia la presencia de parlamentarias disidencias, con cuatro diputadas representantes del mundo LGTBIQ+ . El Partido Comunista, quien si bien no logró triunfar con la primaria presidencial con su candidato Daniel Jadue, aumentó su participación en el Congreso de nueve a doce parlamentarios doce diputados, y dos senadores quienes – después de 48 años de ausencia – logran romper la exclusión e ingresar a la Cámara Alta, convirtiéndose en la segunda fuerza política de oposición del país.

5 Dirección de Inteligencia Nacional Central Nacional de Informaciones, policías políticas y organismo de inteligencia que funcionó en dictadura como órgano para perseguir, secuestrar, torturar y desaparecer a opositores políticos de la dictadura chilena.

6 Ambos resultaron ciegos producto de balines y lacrimógenas con que fueron agredidos por las fuerzas represivas durante el estallido social.

*Karen Medina Eguiluz. Periodista, Licenciada en Comunicación Social. Colaboradora en El Siglo y El Ciudadano. Experta electoral y en estrategias de la información y la comunicación. Consejera Metropolitana, Colegio de Periodistas de Chile.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s