Crisis del efectivo: Una explicación de fondo


ANDRÉS VILLADIEGO. Especial para TP

Economista

En días recientes se han presentado de nuevo inconvenientes para la obtención de dinero en efectivo en los bancos. Esta situación, además de aumentar el descontento de la población, fomenta la aparición de un mercado negro en comercios que cobran ilegalmente un alto porcentaje de comisión por el efectivo.

La respuesta de la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) ha sido prohibir los llamados «avances de efectivo» en comercios, mientras los bancos establecen a discreción límites para retiros por los canales regulares. Tales medidas son en la práctica un racionamiento del efectivo, que actúa sobre las consecuencias y no sobre las causas reales del problema de la escasez de billetes.

El origen de esta escasez radica en el aumento de la velocidad de circulación del dinero a consecuencia de la alta inflación. Con cada aumento de precios, se requiere mayor cantidad de dinero para la compra de una mercancía específica, y si ésta es adquirida en efectivo, el resultado es un aumento de la demanda de billetes. Si la oferta de billetes no crece al ritmo de la demanda, el resultado será un déficit crónico en la disponibilidad de efectivo.

El gráfico anexo muestra la relación entre el saldo de efectivo en manos del público y la liquidez monetaria total según datos del Banco Central de Venezuela. Se observa una caída progresiva durante los dos últimos años, desde más de 11% en diciembre de 2015 al punto mínimo de 4,5% en diciembre de 2016, cuando ocurrió una severa crisis de disponibilidad de efectivo. Hoy ese indicador está por debajo del nivel que tenía el año pasado por esta fecha.

Tomar medidas inmediatas

La ampliación del cono monetario, además de haber sido hecha de manera tardía y muy accidentada, ha resultado insuficiente para satisfacer los requerimientos de efectivo. El billete de 100 bolívares continúa siendo la denominación de mayor circulación, y representa todavía más de 30% de las piezas que circulan.

Además, la alta demanda de efectivo es afectada por factores como el nivel de informalidad de algunas actividades económicas, el índice de bancarización y componentes demográficos. También algunas actividades ilegales como el narcotráfico, el contrabando y la venta en el mercado negro de bienes básicos, constituyen elementos que presionan la demanda de efectivo.

Además de una correcta adecuación del cono monetario, se requiere con urgencia ampliar y mejorar las modalidades de pago electrónico y exigir a la banca pública y privada que recupere la muy deteriorada red de cajeros automáticos. Pero lo más importante es establecer una política efectiva para la estabilización de los precios, pues sin ella, cualquier modificación que se haga al cono monetario dejará de ser funcional debido a la inflación y la pérdida de poder de compra del dinero.

Históricamente, en el último trimestre del año se observa un crecimiento de la liquidez y de la demanda de efectivo; por ello es necesario tomar medidas de inmediato para prevenir la posibilidad de un nuevo colapso del sistema de pagos.

https://issuu.com/tribuna_popular/docs/tp_2983/11

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